miércoles, 22 de junio de 2016

Mi utopía forestal


Todos los días millones de montañeros, de senderistas o de simples andarines se dispersan por la naturaleza en todo el mundo, accediendo a los lugares más recónditos y más alejados de las ciudades. Constituyen una pacífica pero enorme fuerza. Y creo que la única fuerza capaz de reforestar gran parte de nuestro planeta.

Porque en sus largos itinerarios encuentran miles y miles de árboles y arbustos de las más diversas especies y porque acceden a bosques autóctonos que ponen a su disposición millones de frutos y semillas. No tienen más que recolectar algunos de los frutos de los árboles de mejor apariencia, quizá más sanos, muy pocos y en el tiempo adecuado, desmenuzarlos y extraer las semillas, que podrían enterrar en el camino de regreso, allí donde no haya árboles, allí donde es muy poco probable que lleguen las semillas de otro modo. A veces, sin necesidad de alejarse mucho, en el caso de árboles y arbustos solitarios y dispersos.

Porque los senderistas pueden realizar esta tarea completamente gratis. Graciosamente, como buenos amantes de la naturaleza que son. Las instituciones, las empresas y los profesionales siguen teniendo su actual trabajo de repoblación, de mantenimiento o de reparación de catástrofes medioambientales, con los escasos recursos económicos que los Estados pueden dedicar en sus presupuestos. (Sin embargo, es absolutamente estúpido que haya dinero para comprar armas, para “sembrar” minas, para mantener tradiciones ignominiosas o, a nivel particular, para ir al campo asustando a los pajarillos con carísimos vehículos a motor).

Porque a los senderistas les resulta fácil esta tarea. No necesitan más herramienta que un pequeño objeto punzante para hacer una hendidura en el terreno: la punta de su bastón, una palita, un corto y robusto destornillador. O una estaca o una piedra recogidas in situ. Ni siquiera necesitan compañía, pueden hacerlo solos. Con un consumo de energía y una dedicación casi insignificantes si lo comparamos con sus largas caminatas, sus difíciles y arriesgadas escaladas, sus pacientes esperas pescando o fotografiando la flora o la fauna del lugar. Si ya disfruta con estas actividades o simplemente fotografiando los bellos paisajes que tiene la fortuna de contemplar, que pruebe a conocer la diversidad y cambiante colorido de las flores, de los frutos y de las semillas que producen las plantas que encuentra a su paso.

Porque de la abundancia y diversidad de las aportaciones el resultado sería un paisaje más variado y divertido. Nada que ver con las plantaciones homogéneas, monótonas y aburridas de las repoblaciones forestales efectuadas con fines económicos o de reparación de desastres medioambientales.

Reforestar es volver a sembrar o plantar árboles en donde ahora no los hay, pero que los hubo anteriormente. Se quitaron para diversos aprovechamientos: agrícolas, ganaderos, construcción de edificios, de obra civil, de ferrocarriles, para combustible, etc.

Añado hoy 30.06.2016 las siguientes líneas: Creo que dejo claro a lo largo de mi blog, incluso en esta misma entrada, que no debemos sembrar o plantar nada en donde ya haya árboles y arbustos porque podríamos perjudicar el arbolado existente, además de ser absurdo. Si acaso, cuando solo haya árboles solitarios y dispersos, sembrar alrededor sus propias semillas. Sólo debemos sembrar árboles y arbustos autóctonos. A tal fin, en la ficha de cada especie señalo de qué zona o región es autóctona dicha especie. Además de los árboles y arbustos autóctonos de España también hay en mi blog dos entradas de árboles y arbustos no autóctonos, porque el 40% de las visitas al blog se realizan desde otros países, en especial desde América.

En los Parques Nacionales y Naturales y demás espacios especialmente protegidos por la Administración está prohibido, entre otras cosas, introducir especies animales o plantas, ni siquiera en zonas desarboladas.


© 2015 José Luis Sáez Sáez

Para que hasta el más rudo senderista (como yo) pueda identificar muchos de los árboles o arbustos que se encuentre a su paso, he ilustrado este blog con unas 250 fotocomposiciones con fotografías propias. En cada una de ellas puede ver cómo son las flores, cómo son los frutos sin madurar, cómo son cuando están maduros (y, por lo tanto, listos para recolectar), y, finalmente, cómo son sus semillas.
Flores femeninas arriba a la izquierda, flores masculinas abajo a la izda., frutos sin madurar (verdes),
 frutos maduros (rojos) y semillas del  Tejo común (taxus baccata).

lunes, 20 de junio de 2016

Sembrar semillas es tan fácil...


El 5 de Octubre de 2004 estuve en mi pueblo ayudando a recolectar las nueces de varios nogales de mi hermano. Los plantó en su día en un estrecho valle (vallejo) a cuyos lados hay dos laderas desarboladas, sin más vegetación que aulagas, tomillos y poco más. Laderas muy castigadas por un pastoreo intensivo de varios siglos, pastoreo que hoy ha quedado muy reducido.
En media hora que tomé para mí, sembré varias semillas de enebros y de sabinas que yo llevaba, y bellotas maduras (marrones) de quejigos y encinas que recolecté en otro lugar del pueblo.
Después de comer, me senté al sol en una de las laderas y observé que había algunos espliegos muy dispersos. Tomé un par de espigas, ya secas (maduras) en esta época del año, las froté en la palma de la mano y, efectivamente, estaban llenas de diminutas semillas duras y oscuras.
Pinché en la tierra la palita metálica que suelo llevar en mi mochila (vale un corto pero robusto destornillador, o una estaca), la incliné hacia mí y en la pequeña hendidura deposité media espiga de espliego, que cubrí ligeramente con la tierra removida. Así 15 ó 20 hoyitos. La naturaleza se puso de mi parte y el martes empezó un periodo de varios días de lluvia. 
© 2004 José Luis Sáez Sáez

domingo, 19 de junio de 2016

El senderista, recolector y dispersor de semillas


Sendas, según la RAE, son caminos más estrechos que las veredas. Senderista es el peatón capaz de andar por ellas. El senderista anda con la finalidad de acceder a bellos paisajes, de practicar deportes, de mejorar o mantener la forma física, de recolectar hongos, de pescar, de hacer fotografías, de peregrinar, etc. Transita por todo tipo de parajes, por sitios desarbolados, pero también por bosques, por montes, por sotos y riberas. A su alcance está el poder recolectar semillas maduras de los árboles con solo alargar la mano, en el tiempo adecuado, normalmente en verano u otoño. Tengo publicado el blog: http://plantararboles.blogspot.com, que puede ayudar a identificar los frutos y semillas de los árboles y arbustos más comunes en nuestro país. En un sencillo montaje de 4 fotografías se aprecian los frutos cuando están verdes, los frutos cuando están maduros y listos para recolectar, y cómo son las semillas de cada uno de esos árboles, una vez extraídas de los frutos maduros. De paso, se dan unas cortas pero suficientes instrucciones para llevar a cabo la siembra de las semillas y obtener así nuevos árboles.

El senderista puede dispersar las semillas recolectadas por parajes desarbolados, por terrenos dejados inservibles por las numerosas obras de infraestructuras, por escombreras, en territorios abandonados o deshabitados o despoblados escasos de árboles o arbustos. Generalmente, sin necesidad de alejarse mucho de lugar de la recolección: en la misma meseta, en la misma ladera, en el mismo valle, en el mismo pueblo, en la misma comarca.

Si las semillas las tirara a voleo, no haría menos que la naturaleza, que las deja sobre el suelo. Pero hay que tirar muchos miles de semillas para obtener resultados y elegir los momentos más propicios: a su debido tiempo y cuando llueve, ha llovido o va a llover. Este método se puede utilizar para alcanzar sitios inaccesibles: barrancos, terraplenes, taludes.

Las posibilidades de éxito aumentarían extraordinariamente si las semillas las enterrara ligeramente, directamente sobre el terreno.

No digamos, si las enterrara en la terraza, jardín o corral de su casa, en macetas o semilleros, obteniendo así plantones, que luego habría de trasplantar a lugares desarbolados.

Finalmente, existe el método Nendo Dango, que consiste en envolver las semillas en bolitas de barro, dejar que se sequen, llevarlas y esparcirlas por campos desarbolados, en donde estarán protegidas de la climatología y de los animales hasta que, con las primeras lluvias importantes, se empape el barro de las bolitas, germinen las semillas y enraícen más fácilmente en el terreno.

En mi blog http://plantararboles.blogspot.com trato de dar ideas, debidamente contrastadas, aporto documentación gráfica y espero despertar una afición bonita y barata, que los profesionales, las empresas y las instituciones no pueden hacer gratis, tal y como yo propongo.

© 2012 José Luis Sáez Sáez

sábado, 18 de junio de 2016

Sembrar árboles en pueblos y ciudades

En nuestros pueblos, villas y ciudades hay asociaciones de todo tipo: jubilados, senderistas, caminantes, recolectoras de hongos, asociaciones de amigos del pueblo, cofradías, organizadoras de festejos, etc.
¿Por qué no una asociación más, de sembradores/plantadores de árboles, que en algunos pueblos ya existe de una manera más o menos formal, que vele por la reforestación paulatina de aquellas zonas del pueblo más peladas de vegetación, siempre que no afecte a legítimos intereses  particulares o colectivos o a zonas protegidas por la Administración? ¿O por qué no aprovechar la fuerza de alguna asociación ya existente?.
Estas son algunas de las tareas que podrían desarrollar, con la venia de las autoridades locales, y si puede ser  bajo su protección y promoción, tanto mejor:
1. Localizar e identificar los parajes más pelados de la localidad, salvo los que son cultivables o usados para fines de pastoreo o ganadería, o que tengan algún tipo de servidumbre. Cerros o colinas, cárcavas, valladares, laderas, sotos deteriorados de ríos y arroyos. O aquellos espacios dejados inservibles para el cultivo por tantas obras de infraestructuras realizadas en los últimos años:  taludes, terraplenes, raquetas en vías de comunicación, márgenes, etc, hasta donde no afecte a la seguridad. Cuando transitamos por nuestras autovías vemos paisajes manifiestamente mejorables, bajo el punto de vista de la estética, que no invitan a quedarse, sino más bien a pasar de largo.
2. Recolectar semillas que producen los árboles de la localidad: bellotas, piñas y/o piñones, avellanas, almendras, nueces, castañas, sámaras de fresnos, arces, y abedules,  o cualquiera de las que relaciono en mi blog y que, como explico en él, podrían sembrarse directamente en el campo o en semilleros para producir plantones que se trasplantarían en los años siguientes. Esta tarea puede sustituirse comprando en los viveros de la zona semillas de plantas autóctonas, o mejor, plantones de plantas autóctonas de la región. El coste es moderado.
3. Fijar un día o dos al año de siembra (otoño o primavera) o de plantación (primavera), que termine con una merienda campera, sin que falten las fotos que inmortalicen uno y otro acto.
4. Proteger, en la medida de lo posible, lo que hemos sembrado o plantado.

5. Regar nada más sembrar y plantar. Regar alguna vez más, sobre todo a lo largo del primer verano.

6. Gestionar ayudas ante los Ayuntamientos, Diputaciones o Comunidades Autónomas, bien en forma de efectivo o subvención, bien en forma de aportación de plantas o semillas (hay Instituciones que regalan plantones, Escuelas de Agrónomos incluidas), o bien en forma de cesión de algún local, nave o parcelita municipal para guardar herramientas, semillas, plantones o realizar tareas.

Ejemplos de grupos o asociaciones que siembran/plantan árboles:

www.elroblazo.es
Asociación de Utrilla (Soria) que, entre otras cosas, embellece su pueblo plantando árboles en el entorno urbano, y sembrando bellotas de encinas y de roble autóctono en el término municipal. Cada socio se implica cuidando de unos árboles en concreto (apadrinamiento).

http://arbolesparaelfuturo.blogspot.com/
Desde 2006 esta Asociación planta plantones o siembra bellotas de encinas y robles quejigos en pueblos cercanos a Burgos: Agés, Atapuerca, Cuevas de Juarros y Fresno de Rodilla. Aunque algunos participantes viven y trabajan fuera de España, reservan algunos días al año para juntarse con amigos y conocidos y realizar estas reforestaciones.

http://www.carabanchelalto.org/aavv/article.php3?id_article=1016
La Asociación de Vecinos de Carabanchel Alto realizan todos los años unas "arboladas" para reforestar el parque Manolito Gafotas, situado entre el barrio y la M-40.

http://www.quintanillasangarcia.es/galeria-imagenes/plantacion-de-arboles-2011
En este pueblo de la Bureba burgalesa, Quintanilla San García, todos los años colaboran la Asociación Cultural de la localidad y el Ayuntamiento, organizando una jornada de reforestación de diversos lugares del pueblo, en la que participan sus vecinos.

www.arba-s.org
ARBA, Asociación para la Recuperación del Bosque Autóctono. Bajo el paraguas de esta Asociación hay varios grupos constituidos por toda España. En su página www.arba-s.org se relacionan las páginas webs de dichos grupos. Cualquiera puede hacerse socio por una pequeña cuota anual (simon@arba-s.org) y pueden constituirse grupos fácilmente y aprovechar la experiencia de los que ya llevan años reforestando. Conocedores del territorio en donde actúan, se reunen para recolectar semillas de nuestros bosques, para sembrarlas y producir plantones, para trasplantarlos a sitios previamente escogidos y estudiados. Tienen un manual, el Manual ARBA, muy completo y de gran utilidad:  http://es.scribd.com/doc/6523453/Manual-ARBA . Asimismo, ARBA realiza estudios y ejecuta proyectos de regeneración de terrenos afectados por vertidos, incendios, etc., cuyo presupuesto se puede pedir a: lici70@yahoo.es .

Noticia del año 2007: Reparto entre los peregrinos de miles de semillas para reverdecer el Camino de Santiago por el método Nendo Dango.
http://www.leonoticias.com/frontend/leonoticias/La-Fundacion--Arboles-Inicia-Un-Proyecto-Para-Reforestar-vn44193-vst216

www.plantarse.org Buenos Aires ARGENTINA

Finalmente, recomiendo leer un precioso relato de Jean Giono: EL HOMBRE QUE PLANTABA ÁRBOLES en este enlace:     http://www.pinetum.org/GionoES.htm

viernes, 17 de junio de 2016

Cosecha 2013


Desde el inicio de la de primavera de 2013 he visitado asiduamente botánicos (3) y arboretos (2) y, ocasionalmente, diversos lugares en el centro peninsular (Madrid y Segovia), en Galicia, en Burgos y en Huesca (Ordesa). He fotografiado  flores, frutos sin madurar, frutos maduros y semillas de diversos árboles y arbustos, además los he recolectado, tocado y manipulado. De tal forma que, durante 2013, he incrementado esta web con una cincuentena de fichas con sus correspondientes ilustraciones fotográficas.

Salvo algunas incorporaciones que haré a lo largo de 2014, esta web puede considerarse completada al 95%.

Las fichas las he elaborado con el máximo rigor, consultando y contrastando la información disponible en numerosas fuentes (ver el apartado Bibliografía). En general, he captado las fotografías en botánicos, arboretos, sendas botánicas, etc., en donde las plantas disponen de rótulos y placas informativas y, aún así, me he asegurado aún más consultando libros, enciclopedias, páginas web, etc., por lo que la información de mi web es bastante fiable.

La belleza de los grandes paisajes en evidente. Pero acercándose con la cámara a lo pequeño, a los detalles, se descubre todo un mundo de formas, colores y texturas diversos. He disfrutado y disfruto mucho elaborando este blog. Muchas gracias a todo el que lo visite. Espero que se lleve una grata impresión.

P.D.: Aunque formalmente es un blog, apenas incorporaré entradas nuevas. Vamos a dejarlo en una guía o manual con unas 235 especies de árboles y arbustos, con la finalidad de que cualquiera de nosotros pueda hacer algo por reforestar. Tampoco tiene que ver con un tratado de botánica, seguro que los hay muy buenos y variados. Vamos a dejarlo en una pequeña utopía forestal.

jueves, 16 de junio de 2016

Introducción.

El que planta un árbol es superior a los demás (Whitlier).
La Naturaleza es extraordinariamente prolífica produciendo semillas, pero la eficacia a la hora de convertirse en nuevos árboles o arbustos es ínfima. Hay por lo menos estas dos razones:

1. Las semillas son dejadas en el suelo en el más absoluto abandono, a merced de cualquier animal (ave, herbívoro, roedor, insecto, etc.), y expuestas a la climatología más adversa (excesivo sol, agua o frío). Se dice que solo 2 semillas por cada 1.000 llegan a germinar. Y las que germinan vuelven a estar expuestas a los mismos riesgos: animales, climatología...

2. La distribución de las semillas sobre el terreno es directamente proporcional a la existencia de plantas en ese mismo terreno. Donde hay muchas plantas hay muchas semillas, y donde no hay plantas no hay semillas, salvo aquellas capaces de ser arrastradas por el viento o transportadas por animales que se las han comido y germinan después de haber pasado por sus estómagos, o que las entierran lejos de la planta madre para posterior consumo.

Por lo tanto, a poco que hagamos nosotros, la eficacia puede aumentar extraordinariamente. Volviendo al punto 1, si las enterramos ya no están tan expuestas, pero podemos hacer mucho más. Por ejemplo, las podemos clonar a través de una rama, o sembrar las semillas en semilleros en nuestra casa y obtener plantitas ya hechas, con lo que hemos avanzado varias etapas. Podemos, en todos los casos, protegerlas físicamente en su ubicación definitiva, con piedras, con estacas, con protectores específicos, con repelentes. Podemos ayudar con algún riego si las lluvias son escasas o irregulares...

Y si nos atenemos al punto 2, la distribución que podemos hacer es inmensamente mejor que la que hace la naturaleza, porque plantamos o sembramos donde no hay plantas o son escasas, aunque lo haremos en terrenos no cultivables, respetando los intereses públicos o particulares, etc.

Aplicando una mínima lógica, debemos reproducir la misma clase de árboles y arbustos que ya existen en parajes cercanos, o similares en cuanto al clima, orientación solar, tipo de suelo, altitud sobre el nivel del mar, etc. No introducir plantas foráneas, ni invasoras, que las hay. Así nadie nos podrá reprochar nada.

Cuando tomemos semillas o ramas (esquejes, estacas, estaquillas), que sean de diversos árboles y arbustos, y de los que tengan mejor porte

Cuando reproducimos plantas por esquejes o estacas, estamos clonando una planta, con la ventaja de que nos va a salir semejante a la clonada (hemos escogido la de mejor porte). Pero no diversificamos genéticamente.

Cuando reproducimos a través de semillas, biodiversificamos porque genéticamene son diferentes a los progenitores, pero desconocemos el resultado.

Al sembrar o plantar árboles donde no los hay o escasean, estamos instalando una futura fábrica de semillas, que la naturaleza, los animales o los humanos extenderán por los alrededores.

© 2012 José Luis Sáez Sáez


OCUPACIÓN POTENCIAL DE LOS BOSQUES  DE  LA PENÍNSULA IBÉRICA y BALEARES:
Fuente: Carlosblh  http://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Peninsula_Iberica_bosques1.png